MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

sábado, 26 de diciembre de 2015

ANSCHLUSS




He descolgado el teléfono. Quizás aquí abajo no me vean si vienen. La lista de regalos de reyes, el amigo invisible, la comida de empresa siguen sobre la mesa.... No olvido la última reunión con el comité de empresa. Los representantes sindicales, que ya no hacen reivindicaciones laborales, proponen ahora medidas de la llamada igualdad de género, y se quejan del sexismo de las circulares internas de la corporación. Comencé a esbozar una sonrisa, pero me acordé de que nuestra firma tiene convenios con la administración educativa, y la disimulé con un discreto carraspeo. "los empleados" dejaron su puesto a "los empleados" y "las empleadas", quienes se mutaron en "emplead@s" para cesar ahora ante "el personal laboral". Yo fui antaño personal laboral de la Administración pública. Fue una época de mucho trabajo, pero de una sensación de estabilidad que no había conocido antes. Mi mujer y yo compramos entonces un apartamento en una finca muy bonita, ocupada por unas pocas parejas jóvenes o de mediana edad, sin hijos como nosotros. Fue un auténtico acontecimiento cuando los del segundo C adoptaron un perro; todos parábamos al dueño en el vestíbulo para acariciar al perro y comentar con aquél. Yo estuve tentado de buscar uno, pero mi mujer no quería; dijo que estropearía el sofá, y que fastidiaría nuestras vacaciones. Ella siempre tan práctica. Ya antes de casarnos estábamos de acuerdo en no tener hijos "así tendremos tiempo para nosotros -me decía ella-. Lo de los hijos es una esclavitud de por vida". Ciertamente, hemos hecho muchos viajes, y gastado copiosas sumas en chorradas, aunque me gustaría que cocináramos más, y que ella no viera el sexo como variante de un masaje de pies... A veces me aburro del plasma, y salgo a andar sin rumbo fijo por las calles; si veo a algún conocido, lo evito, y vuelvo a la postre a casa, menos angustiado pero siempre solo... como ahora; sé que podría seguir trabajando una hora más, dos o tres, ¿qué importa? Es curioso, pero pienso ahora con nostalgia en la época que siguió a mi despido de la Corporación pública; nos despidieron a unos cuantos para enchufar a afines al partido que entonces la gobernaba; algunos la denunciamos por despido improcedente, y ganamos el pleito. La sentencia obligaba a readmitirnos, pero el abogado de la Corporación nos dijo off the record antes de la vista que el nuevo partido que la regía no quería allí a nadie que hubiera trabajado con los otros. Nos propusieron cuadruplicar la indemnización a cambio de nuestra renuncia a la reincorporación, y tuve que aceptar y callar. Con ese dinero pude vivir un par de años holgadamente hasta que encontré de nuevo trabajo en esta oficina.
Alguien se acerca por el pasillo, no saldré, ahora no. Me acuerdo del juego del refugio al que jugaba con mi hermano de niño; cruzábamos unas sillas, y las cubríamos con una manta, simulando que estábamos dentro de una nave espacial; él daba las órdenes y establecía la ruta; yo deseaba que aquello no terminara, y le suplicaba en silencio que sus mentiras no concluyeran. No, no saldré hasta que la nave no llegue a la base estelar.



Ilustración: Adrian Ghenie

domingo, 13 de diciembre de 2015

PRESENTACIÓN DEL SEXTO NÚMERO DE LA REVISTA "VOLADAS" EN ROTA





El pasado día 12 tuvo lugar en la Casa de la Cultura de Rota la presentación del número 6 de la revista "Voladas", en la que he colaborado con dos poemas. Tuve allí el honor de recitar uno de ellos, gracias a la amable invitación de Javier Gallego y del resto del grupo literario homónimo. Fue una muy agradable velada de lecturas y música a cargo de The hidden musician. Pero les agradezco sobre todo a estos nuevos amigos la oportunidad de tejer nuevas complicidades.





sábado, 5 de diciembre de 2015

FORMAS DE LA BELLEZA





En esta fotografía del artista americano Herb Ritts (01952-02002) "Stephanie, Cindy, Christy, Tatjana, Naomi, Hollywood, 01989",  aparecen algunas de las representantes más conspicuas de lo que se llamó el fenómeno de las top-models, llamado a desarrollarse en plenitud en los años 90 del siglo XX. Estas fotos de grupo desnudo producen, pasado el tiempo, sentimientos ambivalentes. Tal vez el artista buscaba recrear cierta inocencia e indefensión humanizante de todas estas bellezas casi olímpicas en su perfección e intangibilidad para el espectador medio. En cambio, sus miradas de catálogo, la cruda belleza de sus pies me inoculan algún desasosiego al verlas, como si la artificiosidad de la composición lo fuera doblemente, y me hace pensar en otros conjuntos desnudos, como los de las víctimas de masacres, de inexpresiva indiferencia ante la mirada del espectador del que ya no pueden tener conciencia, ante el cual ya no les es posible protestar conscientemente.
Un conjunto, pues, de bellezas acurrucadas en el encuadre, prometidas al holocausto del parpadeo que no persiste en la memoria.


Via Art Blart.

sábado, 28 de noviembre de 2015

FRAGMENTOS DE MI TRADUCCIÓN DE "BALDO" DE TEÓFILO FOLENGO: Encuentro con Berto Panada (2, 149-234)




Este fragmento narra el encuentro de los dos amantes fugitivos, Guidón y Baldovina, con el rústico Berto Panada, presentado como un cortesus vilanus -un oxímoron para la mentalidad folenguiana-, que supone un óptimo ejemplo de la madurez creativa del autor, por su reposada ironía y gracia con la que se describe la humilde cena que el noble aldeano ofrece a estos personajes nobles provenientes de un anacrónico mundo caballeresco. Puede leerse aquí.


domingo, 22 de noviembre de 2015

"LÁZARO" DE LUIS CERNUDA




"Sentí de nuevo el sueño, la locura
Y el error de estar vivo,
Siendo carne doliente día a día.
Pero él me había llamado
Y en mí no estaba ya sino seguirle"

Este versos pertenecen al poema "Lázaro", uno de los favoritos del poeta sevillano, incluido en su volumen Las nubes. En una descripción naturalista al tiempo que onírica de la revitalización del cuerpo del yo difunto, éste toma conciencia del dolor y el sinsentido de la vida, un muerto que anda de nuevo entre muertos; y que, no obstante, la concibe, bellamente, como germen de una, de otras futuras resurrecciones.



Imagen: detalle de fresco en san Zeno Maggiore (Verona)


domingo, 15 de noviembre de 2015

LA ELECCIÓN SIMBÓLICA EN "RHINOCÉROS" DE EUGÈNE IONESCO




Se señala frecuentemente que la "rinoceritis" metamórfica de los humanos en la obra de teatro homónima de Ionesco (1969) simboliza la extensión del totalitarismo y el nazi-fascismo en Europa. Se insinúa, pues, que tal animal simboliza la fuerza bruta y la violencia irracional. No obstante, creo que cabe preguntarse sobre la naturaleza simbólica de tal elección por parte del autor a la luz de datos de la tradición literaria. Para ello, presentaré tal tradición sobre el rinoceronte, y su encaje en la obra teatral.
En la literatura romana la nariz era metáfora de una crítica hiperexigente, e incluso maligna e irrisoria, que tiene su expresión más magistral en la "nariz de rinoceronte" que Marcial (1, 3, 5-6) atribuye a viejos, jóvenes y niños (...iuuenesque senesque / et pueri nasum rhinocerontis habent). (tópico recogido por Folengo en su prohoemiuncum a la Zanitonella toscolanense).
Ciertamente, este criticismo se manifiesta en varios de los humanos de la obra antes de convertirse en paquidermos. Así, tenemos a Jean, el amigo de Bérenger, y el Lógico, cuyos diálogos en parte silogísticos se superponen de manera absurda en el primer acto. Este interés de parte de Ionesco por los aspectos absurdos del lenguaje y las interferencias comunicativas había quedado ya ilustrado en La cantatrice chauve. En Rhinocéros los actores se enfrascan en diálogos que bordean el sinsentido y el ridículo, y anuncian clarividentemente la presión sobre la libertad de pensamiento del lenguaje políticamente correcto, todo ello entreverado de elementos cómicos de carácter vodevilesco. Frente a ellos, Bérenger es un pobre hombre que tiene siempre pendiente su "formación cultural", que no se considera a la altura de la elocuencia desbordada y enervada de sus colegas y amigos. Es, sin duda, un inadaptado cuya persistencia en la humanidad se debe, como se ve en la escena final, a su incapacidad de imitar los barridos de los rinocerontes, cuyas sombras, cada vez más estilizadas y agraciadas según se indican en las didascalias, se proyectan en la pared y que, más bien por impotencia, se reafirma en su esencia humana.
En conclusión, cabría decir que la elección simbólica del rinoceronte por Ionesco podría quedar enriquecida con su metáfora clásica, que viene a reforzar uno de los temas mayores del autor: la deficiencia de la comunicación verbal que acentúa el absurdo de la existencia.


Ilustración: Victo Ngai



sábado, 17 de octubre de 2015

"SANTINO NEL MARE DI OSTIA" DE PIER PAOLO PASOLINI




Éste es uno de los relatos recogidos en los Racconti romani de Pasolini. Su protagonista es uno de esos ragazzi di vita que pueblan sus relatos, y películas como Accattone, de desesperado lirismo fatalista. Solo en un ruinoso espigón, Santino contempla el mar, soñando con una barca con la poder hacerse a alta mar. De pronto aparece un mocoso en una pequeña, al que convence de dejarlo subir y remar. Es así como tomando cierta distancia, Pasolini nos hace admirar la belleza de la playa y sus variopintos colores, amasados en el sol en una inmovilidad irreal, y es en esa lejanía creciente, en la que el autor siente desbordarse la felicidad dominical.

Il bruno della rena, le cento tinte delle vernici dei cappani, le stricie laccate degli ombrelloni, le macchie bianche degli scafi, gli intonaci delle ville, tutto era ammassato nel sole in una immobilità irreale [...] Ma in quella immobilità dovuta alla lontananza si sentiva straripare la felicità domenicale.

Pasolini, genio diverso, nos trasmite la mágica belleza de ese cuadro multicolor prendido del sol como un espejismo. El precio de esta contemplación casi mística, es el riesgo, o la pasión pujante por éste, que lleva a Santino a alejarse nadando de la barca hacia el horizonte, donde se siente feliz por un momento en un cerco de soledad, que sólo es suyo.

[...] Per qualche istante ci si sentiva come in una vasca, fuori dal mondo, in un cerchio di solitudine, in un piccolo deserto pieno di dune verdi e malinconiche.

Santino, un poco cansado ya, se da cuenta de que está realmente lejos de la barca, y de que el mar comienza a agitarse a modo de muda amenaza.

[...]le onde intorno [...] parevano piene di un'informe minaccia. Una minaccia che covava nel fondo, come se lo spirito che dal di dentro agitava le acque avesse d'improvisso mutato umore.

Así termina este breve relato publicado por primera vez en 01951. Este impulso azaroso hacia la contemplación de una belleza aparentemente extática, pero a la postre peligrosa aparece en otro de los relatos del volumen, Terracina, en el que sí es explícita la muerte del joven protagonista, quien se interna de noche en el mar en una barca de pesca, llevado por un impulso que él mismo no comprende. Es también el mismo impulso osado que guía al artista Pasolini, que no tiene miedo a sobrepasar ningún límite por sórdido que resulte, para el que riesgo deviene una puerta al éxtasis, de por sí contemplativo.
Estos jóvenes desarrapados de los barrios populares de Roma, que Pasolini contempla con la ternura que nace del deseo y la complicidad, pertenecen, igual que su recreador, a un mundo muy extraño ya al nuestro. Ese vivir al filo, ese espíritu de provocación que en Pasolini no era una pose, sino el aire que respiraba, quedarían hoy en día anegados en la pleamar de mediocridad intelectual, cultural y política que sufre no sólo Italia, sino la Europa partitocrática en general. Pasolini, abocado a un final violento, como el protagonista de su primera película, difícilmente habría sobrevivido, quizás, a esos feraces años 70 en tanto que creador insobornable y anticonformista.




Ilustración: fotograma de Accattone (01961)

sábado, 26 de septiembre de 2015

EN LA MANTUA DE TEÓFILO FOLENGO

El 5 de septiembre pasado, un día después del acto de presentación de mi edición de Torello Saraina en Verona, Silvano Bassi, consocio de la Associazione per gli Studi Folenghiani "Amici di Merlin Cocai", y su esposa Anna realizaron uno de los sueños de mi vida al llevarme a visitar Mantua, la patria de Virgilio y de Teófilo Folengo. Aproximándonos al centro de la ciudad, Silvano, mantuano de nacimiento tanto él como su esposa,  me indicó lo que queda en la actualidad de Cipada, antiguo burgo de Mantua donde fray Teófilo situaba el nacimiento de su sosias macarrónico, Merlín Cocayo, ahora reducido a recinto industrial.


Ya en la ciudad, visitamos el monumento construido en honor de Merlín Cocayo.




Luego, Silvano me llevó a visitar la Basilica di Santa Andrea, donde se encuentra el sepulcro de Andrea Mantegna, de cuyo arte se encuentran todavía muestras en el Palacio Ducal.









Silvano me llevó acto seguido a la Piazza delle Erbe, donde destaca la Rotonda di San Lorenzo,la iglesia más antigua de la ciudad del siglo XI, la contigua Torre dell'Orologio, la llamada Casa del Mercante, y el Palazzo del Podestà.









En el pórtico bajo el Palazzo della Raggione fotografió Silvano el escudo existente de la familia Folengo.



Silvano me mostró, y me hizo gustar, otra de las maravillas de esta plaza, el aperitivo Caravatti, en la casa del mismo nombre, cuya receta fue intentada comprar en vano incluso por Martini.



En la trasera del Palazzo del Podestà se encuentra la famosa más antigua imagen medieval de Virgilio (al que se atribuían virtudes taumatúrgicas), que se encontraba medio oculta por unas obras de restauración. Silvano tuvo luego la amabilidad de enviarme luego una foto sin andamios.




Nos encaminamos más tarde a la Piazza Sordello, donde se encuentra la Cattedrale di San Pietro  y el Palacio Ducal, en cuyo interior visitamos la Basilica Palatina di Santa Barbara, con un hermoso órgano, que fue instrumento de varios antepasados de Silvano. Cuando ya desesperábamos de encontrar más rastroso o conocimientos sobre Folengo en dicho palacio, descubrimos un graffiti en una columna con la traducción de un epigrama macarrónico de Folengo, De Benaco.





























Discurrimos por estos parajes hablando sobre Folengo y la pasión bibliófila del bueno de Silvano, quien concluyó su amable guía junto a su esposa Anna llevándome a lo que fue antaño la casa de los Folengo en Mantua. A ellos quiero reiterarles desde aquí mi eterno agradecimiento y mi deseo de volver a verlos. Silvano e Anna,  vorrei ringraziarvi di nuovo nella voglia di rivedervi in aprile.