MEMORIA MÉTRICA

Miscelánea del poeta y traductor José Miguel Domínguez Leal

domingo, 27 de abril de 2014

VERANO CERO EN LA TELEVISIÓN




El pasado míércoles 23 de abril fui entrevistado en el programa Buenos Días de Onda Cádiz Televisión por Guillermo Riol e Isabel Maneiro en torno a mi libro Verano Cero. Se habló de la poesía en la cultura actual, su relación con el género novelístico dominante, de la lectura en la escuela, y del panorama educativo actual. Se me pidió que recomendara un libro, e hice lo propio con Fondo de armario de Rosario Troncoso, cuyos méritos ponderé. Fue un rato muy agradable de conversación, y reitero mi agradecimiento al presentador y a la colaboradora del programa.


Fotografía: Manuel Pérez Fabra.


sábado, 19 de abril de 2014

EL CANDIDATO




Paco estaba a punto de echar la baraja de la frutería, cuando le llamó María. Le dijo que quería hablarle de algo del partido. Su tono misterioso y apresurado le desazonó un poco, pero tenía que reconocer que, últimamente, con el montaje del negocio, estaba un tanto alejado de los azares del partido, cuando hasta hace nada no se perdía una reunión, y se sentía obligado, por tanto, a atender a la llamada perentoria de su compañera. Revisó las cajas de fruta, y adecentó un poco la trastienda del local. Tras un año en el paro al ser despedido de su puesto de mecánico en una empresa de automoción, se decidió a abrir con su mujer esta tienda. Él no era tonto, y había hecho un pequeño estudio de mercado: una frutería es un tipo de negocio ideal para un local de modestas dimensiones, y exige una muy pequeña inversión, y, si se abre en la zona adecuada, puede ir muy bien. Su mujer había trabajado de jovencita en la frutería de una tía suya, y fue ella la que le desaconsejó la idea de abrir un garito exclusivamente ecológico, sobre todo por los precios; podrían tener una sección de productos ecológicos, para determinado público que siempre convenía mimar, pero sólo lo ampliarían si iba bien ese segmento de negocio, y así lo hicieron. Las cosas ahora, en su comienzo, no les iban mal, y se estaban haciendo una clientela fiel, en parte por la simpatía de la pareja, y el don de gentes de Paco, capaz de hablar y dar consejos de una materia como la horticultura en la que no era más que un mero neófito.
Unos golpecitos quedos en el escaparate le sacaron de su ensimismamiento. Era María. Con su media melena rojiza, y sus camisas floreadas, aquella mujer que frisaba ya los cincuenta, le había caído siempre simpática a Paco desde que la conoció en la asamblea local del partido. Juntos habían repartido propaganda, pegado carteles, y montado tenderetes para distribuir el manifiesto sobre política municipal que habían elaborado bajo la dirección de Antonio, el coordinador local.
-Hola, Paco hijo, ¿cómo estás? -dijo María estampándole sendos y sonoros besos en las mejillas-, no te veo prácticamente desde la inauguración de la frutería. Se te echa mucho de menos en la sede. Sí, imagino que has estado muy ocupado con el negocio. Claro, pero no te olvidamos, sabes, si tú supieras. ¿Puedo sentarme? Vengo un poco alterá. No, estoy bien, no te preocupes. Pero si tú supieras, las cosas han cambiado mucho en tu ausencia...
Paco observó atentamente a la mujer que se abanicaba con un folleto de propaganda del partido, y arrimó una silla a su lado, junto a las verduras.
-¿Qué ha pasado, María?
-Te necesitamos allí, Paco -dijo la mujer suspirando, y agarrando su mano- Antonio es muy bueno, pero se está equivocando -La mujer bajó la mirada, y echó una ojeada a la caja de tomates raf.
-No entiendo en qué se puede estar equivocando el bueno de Antonio, María. ¿Es por lo de las listas para las elecciones municipales?
-Sí, Paco, eso es. Se dice que piensa presentar una lista a la asamblea en la que no estamos casi ninguno de los de siempre, y que va a meter a algunos de sus amigos abogados, esos de corbata a los que casi nunca hemos visto el pelo de la dehesa.
Paco se sintió profundamente turbado, ¿no iba a contar con él Antonio? No podía creerlo. Ni siquiera se le había pasado por la cabeza no ir como número dos en las listas para las elecciones municipales del año siguiente. Se podía decir que él y Antonio eran uña y carne. Es cierto que Antonio, el único de ellos con experiencia política, pues había llegado a ser hace unos años concejal por un partido independiente ahora extinto, era el que había levantado el partido a nivel local. Pero eso no lo hubiera logrado sin su ayuda, y su capacidad para, digámoslo así, traducir las directivas de Antonio al creciente cuerpo de afiliados al novel partido, formado en su gran mayoría por gente entusiasta, pero con muy escasa, o nula, formación política. Hacía dos meses que no veía al coordinador local, ni siquiera para tomar copas. Lo que hacía cinco minutos le hubiera parecido normal, ahora empezaba a resultarle sospechoso.
-¿Pero quién dice eso, María? ¿lo sabes con certeza?
-La gente del partido, Paco. Fali me dijo que alguien le contó que oyó a Antonio hablar con esos de las corbatas que afilió hace seis meses al partido, diciéndoles que los necesitaba para las listas, pues quería proponer a la asamblea local una competitiva, formada por gente preparada y competente. Todos están muy preocupados, Paco. Antonio va a dejar el partido como un pajar.
-Me resulta difícil creerlo, María, aunque no dudo de tu palabra. Sería una auténtica traición. Quizás debería llamar a Antonio, y aclarar las cosas.
-No, espera, Paco -dijo la mujer, volviéndole a coger la mano-. Ya sabes cómo es Antonio. Lleva muy bien las cosas, pero es un pelín prepotente, y te acusará de Dios sabe qué, predisponiendo a la gente contra tí. Acuérdate de cuándo vino el líder del partido desde Madrid; apenas nos dejó acercarnos a él, como el perro del jardinero, ya sabes, que ni come ni deja beber. Las cosas siempre tienen que ser como él dice, y todo porque ha sido concejal. A mí personalmente, siempre me ha dado un poco de repelús, con esos aires que se da, y ese tic en el ojo... bueno, a mí me deja indiferente como mujer, y ya no es ningún jovencito... Te voy a decir una cosa; la gente de la asamblea me ha pedido que venga a verte, ¿quién? Rafa, Fali, Pepi, Rosa, Luis, Vanesa... Ya no confían en Antonio. Es duro decirlo así Paco, pero es la verdad. Tú no eres como él; tú eres como nosotros, y no tienes nada que envidiarle; tú lees los periódicos, y escuchas las tertulias; te expresas muy bien, y eras tan capaz de tomar el puerro por las hojas como el listillo de Antonio. Tú nunca nos manipularías. Y la gente lo sabe. En fin, Paco, allí quieren que lideres una lista alternativa.
-¿Pero eso no podría considerarse una traición de mi parte, María? teniendo en cuenta, sobre todo, que Antonio no ha movido ficha...
-¡Pues por eso mismo, Paco! Si nos adelantamos, no podrá hacer nada para convencer a la gente a su favor, y si se enfada, descubriría su juego oculto, pues cualquier miembro de la asamblea local tiene derecho a presentar una lista para someterla a la aprobación de ella. Sé que es difícil para ti, Paco. Pero mira, cuando tuve que cerrar la mercería y me quedé en paro, yo nunca había pensado antes en la política; nuestro partido es joven, y lucha contra la corrupción de los grandes, y eso fue lo que me gustó, y la alegría de encontrar gente como yo; no necesitamos políticos profesionales entre nosotros, que todo lo estropean, y menos ahora que las encuestas dicen que podemos sacar concejales. Además, Antonio tiene un buen sueldo; él no sabe lo que es estar en el paro; nosotros somos del pueblo, y podemos comprender mejor que nadie las necesidades de la gente; ya se sabe, la crisis, y estar todo el día trabajando por cuatro gordas... -la mujer apretó la mano de Paco, y buscó inquisitivamente su mirada.
-Está bien, María, cuento contigo. Mañana intentaré pasarme por la sede para empezar a mover a la gente. Tú puedes ir tranquilizando al personal, y pidiéndole prudencia.
Tras despedir a la compañera, Paco acabó de echar la baraja, y se miró las uñas, cuya suciedad le cansaba tanto últimamente limpiar.



Ilustración: Conrad Felixmüller.

sábado, 12 de abril de 2014

RELIGIÓN EN LA ESCUELA



La aprobación de la nueva ley educativa ha reavivado el debate sobre la presencia de la religión en la escuela pública. La Constitución del 78 definía al Estado como no confesional y permitía, en consonancia con esta índole no laica, la enseñanza doctrinal de la religión mayoritaria en la escuela pública como asignatura optativa equiparable a las demás. Mi postura actual sobre el tema es equidistante tanto de aquellos que aborrecen de la presencia de lo religioso en los centros públicos, llevados muchas veces de un fanatismo sectario que quiere eliminar de la escuela pública cualquier posible competencia a su militantismo ideológico, como de aquellos que osaría calificar de cristianos autoritarios, que ven en la enseñanza catequética de religión en los colegios una manifestación de una especie de derecho de pernada asegurado por la Carta Magna, tan defectuosa en éste como en muchos otros aspectos, al ser más bien una Carta Otorgada por la Oligarquía franquista en el poder, engordada con los elementos de oposición gracias al corruptor espíritu de consenso.
Elementos definitorios de cualquier cultura humana son su arte y su religión (siendo la civilización, como decía Kant, la cortesía de la cultura). Es, pues, imprescindible la enseñanza de lo religioso en las escuelas públicas, si no se quiere convertir a las nuevas generaciones en analfabetos culturales de esa dimensión tan imprescindible de lo humano; enseñanza que no puede ser remplazada por la buena voluntad hermenéutica de los profesores de filosofía e historia del arte, sino que necesita de un horario obligatorio y docentes académicos. Ahora bien, cabe preguntar si tal magisterio debe ser doctrinal o no. Quien considere como yo que la escuela pública debería ser un espacio de neutralidad ideológica, afirmará que la enseñanza de la religión ha de tener otro cariz. Me resultaría, por ejemplo, muy inquietante -ya que pienso como Santayana que hay religiones mejores que otras- codearme en mi instituto con un imán que enseñe a los alumnos los preceptos de una religión que no concibe la separación de Iglesia y Estado, y que basa su organización social en la discriminación de la mujer, y la persecución del infiel.
Así pues, estimo que tal enseñanza de lo religioso debe concebirse como una historia de las religiones, elaborada con criterios científicos, que contemple tanto los diversos aspectos de las religiones que en el mundo han sido y son (historia, textos sagrados, dogmática, etc.) como los fenómenos filosóficos anexos a la religión (agnosticismo, teísmo, ateísmo...). Nada de tal ha existido en España donde los partidos de Estado han optado por mantener el statu quo consagrado en los concordatos con la Santa Sede, en parte por su propia naturaleza oligárquica, que les lleva al rechazo a someterse a leyes que ellos mismos tendrían que promulgar. Con todo, algunos no se han abstenido, en cambio, de practicar la demagogia socialdemócrata, ideologizando a sensu contrario por compensación la enseñanza pública, primero, mediante los famosos contenidos transversales incorporados a la LOGSE, y luego mediante la imposición de asignaturas cargadas de ideología socialdemócrata de apariencia progresista como "Educación para la Ciudadanía", y la incrustación manu militari en la legislación, terminología y organización educativa de la llamada "perspectiva de género", constructo ideológico que niega los condicionantes biológicos en la configuración de los sexos humanos, y que abre la puerta, así, a cualquier designio de ingeniería social protototalitaria. Sería, por cierto, una muestra del fracaso de esta formación de consignas -al par que ejemplo de eugenesia escolar- el que haya alumnos, dispuestos al tiempo a cualquier reivindicación progresista, que hagan burla y saquen de sus casillas a compañeros con alguna particularidad psíquica como compensación por tolerarlos en su grupo (la tolerancia en su sentido más propio como virtud de las oligarquías, frente al respeto, virtud de las democracias). Es de justicia perseguir estos actos odiosos.


Ilustración: Robert Doisneau.

sábado, 5 de abril de 2014

CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN DE "VERANO CERO"




El pasado martes día 1 de abril fue presentado mi libro "Verano cero" en el salón de actos del IES Drago. El acto contó con unas amables palabras introductorias de Salvador Hernández, director del instituto, y con la presentacion del escritor, amigo y compañero José Manuel Benítez Ariza, quien habló sobre mi actividad literaria previa, y sobre la estructura y contenido del libro, destacando que en su mayor parte reflejaba una actividad creativa muy reciente. Acto seguido, pasé a agradecerle sus generosas palabras, a mi editor José Mateos el haber confiado en mi proyecto, y al numeroso público asistente por su presencia, y leí varios poemas del libro, lecturas entreveradas de reflexiones sobre la poesía, el tiempo, y la génesis creativa.
Quiero agradecer de nuevo a los amigos, familiares, compañeros asistentes, y público en general sus generosos aplausos y el calor y confianza que pudieron transmitirme.